Diez ruegos de un perro
1- Mi vida dura de diez a quince años. Cada separación de tí es para mí un sufrimiento. Piénsalo bien antes de adquirirme.
2- Dame tiempo para comprender lo que quieras de mí.
3- Infúndeme confianza, vivo de ella.
4- No te enojes demasiado conmigo y no me encierres como castigo. Tú tienes tu trabajo, tus diversiones y tus amigos. Yo solo te tengo a tí.
5- Habla conmigo de ves en cuando.
6- Aprende a tratarme como es debido. Yo nunca lo olvido.
7- Antes de pegarme, piensa que mi mandíbula podría destrozar fácilmente los huesecillos de tu mano, y sin embargo no hago uso de ella.
8- Antes que me tildes de "inútil", "testarudo" o "perezoso", cuando me pides que haga algo, piensa que ha podido hacerme daño la comida o que he estado demasiado tiempo al sol o que mi corazón está cansado.
9- Ocúpate de mí cuando llegue a viejo, también tú lo serás algún día.
10- Quiero que estés a mi lado cuando llegue ese difícil trance. No digas nunca: "no puedo resistirlo" o "que suceda cuando yo no esté presente". Todo me resultará más fácil si estás conmigo.